Lectura bíblica: Ro. 16:17-18; Gá. 1:6-7; 2:3-5; 5:10b-12; Fil. 1:15-18; Col. 2:8
Si algún santo del Señor es fiel a todos los versículos de la Escritura que señalamos aquí, estará en la vida apropiada de iglesia. Por la misericordia del Señor, hemos aprendido la verdad de estos versículos en los últimos cincuenta años. La combinación de estos versículos es resultado de muchos años de experiencia, así que animo a todos nosotros a orar-leer estos versículos una y otra vez hasta que nos adentremos en ellos y ellos penetren en nosotros. Estos versículos pueden considerarse los versículos que han regido el ministerio durante los últimos treinta años. El ministerio del Señor siempre gira en torno a Cristo y la iglesia.
Hemos visto que no mucho después de que nació la iglesia, el enemigo del Señor, el insidioso, introdujo tres elementos para dañar la iglesia: la religión, la filosofía y la organización. Tenemos que estar alerta para que estas cosas no se infiltren en la iglesia, porque tales cosas dañan la iglesia a lo sumo. Toda clase de males van a la par con la religión, la filosofía y la organización humana.
A lo largo de los siglos, ha habido aquellos que llaman puritanos quienes siempre reaccionan en contra de las impurezas y las cosas negativas que han sido introducidas en la iglesia. Todos los puritanos estaban en lo correcto al tratar de adentrarse en la reacción de Dios frente a la degradación de la iglesia, pero debido a que no tenían mucha claridad acerca de la iglesia como meta eterna de Dios, cometieron algunos errores graves. La más grande equivocación de ellos fue que su reacción produjo más división. Siempre que hubo una reacción de parte de los puritanos, casi siempre surgió una división. En realidad, casi cada reacción se convirtió en una división. Reacción tras reacción significaba división tras división. Finalmente, la meta de Dios fue dañada. Esta ha sido la razón principal por la cual el Señor no ha regresado. No ha podido volver porque no ha habido nada por lo que El desee volver. A fin de que El regrese, se necesita un puente. Dicho puente es la vida apropiada de la iglesia, que prepara a la iglesia como la novia para Su venida. Pese a que ha habido miles y miles de creyentes verdaderos, se ha visto muy poco de la vida apropiada de la iglesia. En todas las reacciones en contra de la degradación de la iglesia desde el siglo segundo, es muy poco lo que se ha logrado para cumplir el propósito del Señor que es tener la expresión práctica de la iglesia.
Durante la Reforma, el recobro del Señor tomó una dirección definida. Martín Lutero fue un gran siervo de Dios. El Señor le usó para recobrar la verdad acerca de la justificación por fe y para hacer que la Biblia estuviese accesible al público en general. Gracias sean dadas al Señor que la justificación por fe ha sido plenamente recobrada. Nunca se perderá otra vez. A expensas de su vida, Lutero se mantuvo firme en esta verdad, pero al llegar a la verdad acerca de la iglesia, él fue débil. No nos condujo de nuevo a la intención genuina de Dios de tener la vida de iglesia.
Lutero comprendía que era un error unirse con el gobierno alemán, pero de todos modos lo hizo. Debido a este grave error se formaron las iglesias del estado. Además de la Iglesia Católica Romana y la Iglesia Griega Ortodoxa, aparecieron también las iglesias estatales. Todas las iglesias estatales son iglesias Luteranas con excepción de la Iglesia de Inglaterra, que es una iglesia Episcopal. La iglesia estatal de Alemania, la iglesia estatal de Dinamarca, la iglesia estatal de Noruega, la iglesia estatal de Suecia y la iglesia estatal Anglicana fueron el fruto de la semilla que sembró Lutero. Yo respeto a Lutero, uno de los más grandes siervos del Señor, pero su equivocación nos enseña que si carecemos de visión y de conocimiento acerca de la iglesia, no tendremos ninguna protección. Es posible que hagamos la mejor obra y que, con todo, cometamos errores. Nuestra protección es conocer la iglesia de un modo adecuado.
La historia nos dice que las iglesias de la Reforma, especialmente las iglesias estatales, con el tiempo se volvieron una religión muerta. En el siglo diecisiete, como reacción a lo muertas y vacías que estaban las iglesias de la Reforma, el Señor levantó un grupo de santos. Estos santos, los místicos, como por ejemplo La señora Guyón, el padre Fenelon y el hermano Lawrence, fueron usados por el Señor para recobrar las experiencias de la vida interior. Estos santos, quienes permanecieron en la Iglesia Católica Romana, empezaron a darse cuenta de que la vida es Dios mismo en Su Hijo y por Su Espíritu. Aunque estos santos tenían algo de conocimiento con respecto a Cristo como vida interior, no existió entre ellos la vida práctica de iglesia. Ellos todavía estaban en la esfera de la Iglesia Católica Romana. Muchos de los que tienen una búsqueda profunda del Señor, han recibido ayuda de la autobiografía de La señora Guyón. Sin embargo, aún teniendo tanta experiencia de la vida interior, ella todavía seguía acudiendo a la estatua de María. Aunque La señora Guyón fue usada por Dios como una reacción a la muerte que había en el protestantismo, ella no tenía claridad acerca de la iglesia, ni siquiera tenía claridad en cuanto a la idolatría que hay en el catolicismo.
A lo largo de la historia de la iglesia aparecieron muchos grupos de aquellos que llaman puritanos. Estos grupos de puritanos estaban formados por un líder que tenía algo de visión con respecto a la verdad. Algunos vieron que el bautismo apropiado era el bautismo por inmersión. Espontáneamente esto dio origen a la iglesia Bautista. La denominación Bautista es una de las muchas iglesias privadas, que pueden considerarse como la cuarta categoría de lo que llaman una iglesia, además de la Iglesia Católica Romana, la Iglesia Griega Ortodoxa y las iglesias estatales. Esta categoría de iglesias incluye la iglesia Bautista, la iglesia Presbiteriana, la iglesia Metodista, etc. Hoy hay muchas iglesias privadas. La quinta categoría de lo que llaman una iglesia es los grupos libres. Estos grupos libres incluyen todas las iglesias bíblicas. Las iglesias bíblicas no pertenecen a la Iglesia Católica Romana, la Iglesia Griega Ortodoxa, las iglesias estatales, ni a ninguna de las denominaciones privadas. Aquellos que pertenecen a iglesias bíblicas procuran que todas sus prácticas estén basadas en la Biblia. Además de dichas iglesias bíblicas, hay muchos otros grupos libres que tienen reuniones fuera de las denominaciones.
La historia nos muestra que muchos tenían un anhelo profundo por tener la vida apropiada de la iglesia. Ellos no podían expresar este deseo interior, pero en realidad había algo en ellos que buscaba o anhelaba la vida apropiada de la iglesia. En el siglo dieciocho, el Señor se empezó a mover entre los hermanos moravos bajo la dirección del conde Zinzendorf para recobrar algo de la práctica de la vida de iglesia. Los hermanos moravos sufrieron persecución no solamente de parte de la Iglesia Católica Romana sino también de las iglesias estatales. Ellos fueron perseguidos por mantenerse firmes en la verdad, y huyeron a la hacienda de Zinzendorf en Sajonia para refugiarse allí. A causa del amor que el conde Zinzendorf tenía por el Señor, él recibió a muchos de estos buscadores que venían de trasfondos diferentes. Estos hermanos empezaron a tener desacuerdos en cuanto a sus diferencias doctrinales. Un día Zinzendorf convocó una conferencia, y los convenció de que hicieran a un lado sus desacuerdos doctrinales. Ellos firmaron un acuerdo para mantener la unidad entre ellos y poner a un lado sus diferencias doctrinales y sus diferencias de trasfondos religiosos. Más adelante, mientras celebraban la mesa del Señor, experimentaron el derramamiento del Espíritu Santo. Entre los que allí estaban ocurrió el avivamiento más intenso de la historia de la iglesia hasta aquel entonces, y se convirtieron en uno de los grupos cristianos más llenos de impacto. Incluso Juan Wesley fue salvo por medio de ellos. El permaneció con estos hermanos por un tiempo. Dijo que si no hubiera sido por su carga por Inglaterra, él se habría quedado con los hermanos moravos por el resto de su vida. Hasta donde sabemos, desde el tiempo de los primeros apóstoles, los hermanos de Moravia pueden ser considerados como el primer grupo de cristianos que comprendió la vida de iglesia de una manera más o menos apropiada. Por lo tanto, la bendición de Dios fue derramada sobre ellos. Aunque ellos disfrutaron de la práctica de la vida de iglesia hasta cierto grado, de todos modos no tuvieron claridad en cuanto a muchos aspectos de la verdad con respecto a la iglesia.
En el siglo diecinueve, específicamente de 1825 a 1828, el Señor levantó a los que son conocidos como los Hermanos, bajo la dirección de Juan Nelson Darby. El señor D. M. Panton dijo que el movimiento de los Hermanos y su significación fue muchísimo más grande que la Reforma. La Reforma fue un poco mundana a causa de su asociación con el gobierno humano, pero el movimiento que hubo entre los Hermanos fue verdaderamente algo espiritual. No les agradaba hacerle propaganda a su obra para el Señor. Incluso, es difícil encontrar una fotografía de J. N. Darby. Muchos de los Hermanos pensaban que tomarse fotografías era una práctica mundana. Lamentablemente, la edad dorada de los Hermanos duró sólo un corto período de tiempo. Finalmente, hubo una división entre ellos. La primera división ocurrió entre J. N. Darby y Benjamín Newton. Su disputa tuvo que ver con el arrebatamiento de los creyentes. Darby fue firme en su posición de que el arrebatamiento ocurrirá antes de la tribulación, mientras que Newton fue firme en que el arrebatamiento ocurrirá después de la tribulación.
Más adelante hubo una segunda división entre ellos. Esta división ocurrió entre los llamados Hermanos cerrados y los Hermanos abiertos. George Müller fue uno de los líderes entre los Hermanos. El fue verdaderamente un hombre de Dios. Le llamaban el rey de la fe en el siglo diecinueve. Andaba estrechamente con el Señor, pero hubo una discrepancia grande entre su comprensión y la de Darby. Darby y sus partidarios insistieron en no aceptar a ningún cristiano que todavía estuviera ligado a una denominación. Ellos consideraban que todas las denominaciones eran pecado, que eran algo malo. Así que, a sus ojos, no importa cuán buena o espiritual fuera una persona, en tanto que permaneciera en una denominación, ellos lo consideraban un compañero de dicha maldad. Consideraban que un cristiano que estuviera en una denominación era un mal compañero, y no lo aceptaban. George Müller, no obstante, dijo que esto no era justo. Dijo que muchos santos amados que todavía estaban relacionados con las denominaciones, tenían una estrecha relación con el Señor. Sostenía que estos creyentes no podían ser rechazados y que tenían que ser recibidos. Fue esta discrepancia que hubo entre Darby y Müller, lo que condujo a otra división entre los Hermanos. Así que para entonces, había tres grupos principales entre los Hermanos: el grupo de Benjamín Newton, los Hermanos cerrados, y los Hermanos abiertos. Los que llaman Hermanos de Plymouth en este país son principalmente los Hermanos abiertos. Desde la formación de las asambleas de los Hermanos en 1828, en noventa años, han surgido más de un centenar de divisiones. Hoy en día hay todo tipo de divisiones entre los Hermanos. Me contó una hermana que un grupo de los Hermanos se dividió por la cuestión de si debían tener un órgano en sus reuniones o no.
A lo largo de la historia de la iglesia, los santos han tenido diferentes conceptos con respecto al arrebatamiento. Algunos creían en que el arrebatamiento será antes de la tribulación, otros creían en que el arrebatamiento ocurrirá después de la tribulación, y aún otros creían en un arrebatamiento parcial, el cual tendrá lugar antes y después de la gran tribulación. Hace cuarenta años, invertí bastante tiempo estudiando cuál escuela era la más bíblica. En ese entonces el hermano Nee nos dio varios mensajes acerca de la verdad con respecto al arrebatamiento. Nos dio una lista de creyentes bien conocidos que estaban en las tres escuelas de pensamiento con respecto al arrebatamiento. J. N. Darby, William Kelly, R. A. Torrey, Phillips Brooks, James Gray, Arno C. Gaebelein, J. A. Seiss, D. L. Moody y C. I. Scofield son algunos de los que creían en que el arrebatamiento ocurrirá antes de la tribulación. George Müller, A. J. Gordon, A. B. Simpson, W. J. Erdman, W. G. Moorehead, Henry Frost, James Wright y Benjamín Newton creían en que el arrebatamiento ocurrirá después de la tribulación. Hudson Taylor, Robert Chapman, Robert Govett, D. M. Panton, G. H. Pember y Paul Rader creían en el arrebatamiento de los vencedores, que es llamado el arrebatamiento parcial, o el arrebatamiento a la mitad de la tribulación. Paul Rader fue el sucesor de R. A. Torrey en la Iglesia Memorial de Moody en Chicago. Las diferencias doctrinales entre los santos con respecto a la verdad del arrebatamiento causó mucha división.
Aunque las divisiones que ocurrieron entre los Hermanos se originaron en un desacuerdo con respecto al arrebatamiento, las verdades que les fueron reveladas a ellos fueron de gran provecho para todos los hijos del Señor. Yo diría que más del noventa por ciento de la teología del cristianismo fundamental provino de las enseñanzas de los Hermanos. En los Estados Unidos muchos seminarios fundamentalistas usan las enseñanzas de C. I. Scofield. El doctor Scofield fue un gran erudito y un estudioso de los Hermanos. Casi el noventa por ciento de lo que escribió en su Biblia anotada y en su curso bíblico por correspondencia fue adoptado de las enseñanzas de los Hermanos. D. L. Moody dijo que si todos los libros del mundo fuesen quemados, él estaría satisfecho con conservar una copia de la Biblia y una copia de las anotaciones al Pentateuco que hizo C. H. Mackintosh. C. H. Mackintosh fue un gran maestro entre los Hermanos. Independientemente de que las denominaciones fundamentales convinieran con el movimiento de los Hermanos o no, sus enseñanzas fundamentales tienen muchísima influencia de sus enseñanzas. En cierto sentido, las enseñanzas de los Hermanos fueron de ayuda a la llamada iglesia, pero en otro sentido, estas enseñanzas terminaron en divisiones. El movimiento que se dio entre los Hermanos fue de veras maravilloso al comienzo. Aquella fue una época de oro que fue de gran ayuda para la vida de iglesia. Muchos cristianos espirituales que tienen una búsqueda seria concuerdan en que este pudo haber sido el comienzo del cumplimiento de la profecía que está en la epístola del Señor, en Apocalipsis 3, a la iglesia en Filadelfia. Sin embargo, debido al énfasis excesivo que los Hermanos pusieron en las doctrinas, ellos se dividieron una y otra vez.
Cien años después de que comenzó el movimiento de los Hermanos, el Señor inició algo nuevo en la China continental. En el siglo dieciocho, los Hermanos moravos se hallaban en el continente europeo. En el siglo diecinueve, los Hermanos fueron usados por el Señor en Inglaterra. Un siglo después, el Señor se empezó a mover en el Lejano Oriente. Yo empecé a laborar en la obra con el hermano Watchman Nee en Shanghái en 1933. Yo iba al hermano Nee por lo menos tres o cuatro veces por semana. El compartió mucho conmigo con respecto a la historia de la iglesia. Me dijo que el Señor había ido a China para comenzar algo nuevo. Dijo que el Señor se vio forzado a venir a China a comienzos del siglo veinte porque tanto en Europa como en América el terreno, el suelo, había sido totalmente arruinado en lo que a la vida apropiada de iglesia se refiere. El hermano Nee hablaba conmigo principalmente en chino, pero a veces usábamos términos en inglés. Cuando hablaba conmigo del mover del Señor en China, él usaba la expresión en inglés virgin soil [tierra virgen]. No puedo olvidar este término. El decía que para la vida de iglesia, China era tierra virgen en ese entonces. Por supuesto, esto era obra del Señor. Uno jamás podría imaginarse que en una tierra tan pagana, llena de las enseñanzas de Confucio y de la religión budista, el Señor podría levantar algo.
La primera reunión del recobro del Señor que se tuvo en China fue en 1922 con el hermano Nee en Foochow, su pueblo natal. Estoy lleno de acciones de gracias al Señor porque en la primera parte de este siglo El dio al hermano Nee como un don para el Cuerpo. Yo nací dentro del cristianismo y allí crecí. Hasta fui educado dentro del cristianismo. En mi búsqueda del Señor, pasé por el cristianismo organizado, el cristianismo fundamentalista, el cristianismo de los Hermanos, y aun por el cristianismo pentecostal. También me adentré en las enseñanzas de los cristianos que enseñan acerca de la vida interior. En toda mi vida, nunca he encontrado un cristiano que pudiera compararse con el hermano Nee. De él recibí la ayuda más grande y más elevada. El recogió cosas buenas y útiles de casi cada denominación, de casi cada práctica cristiana, y de todos los santos que, a lo largo de la historia de la iglesia, buscaron más de Dios, y todo esto nos lo transmitió. La primera vez que me quedé con él, me di cuenta de que él estaba apoyado en los hombros de muchos otros que habían sido antes que él.
Aun antes de 1930 ya él había recolectado más de tres mil libros cristianos clásicos que contenían escritos cristianos que databan del siglo primero en adelante. Cuando él tenía entre veinte y veinticinco años de edad, su alcoba estaba llena de libros. Sólo tenía un espacio estrecho para acostarse entre las filas de libros. A veces decíamos que el hermano Nee estaba enterrado entre libros. Yo llegué a conocer la historia de la iglesia principalmente por medio de conversar con el hermano Nee, no tanto por leer al respecto. El me relató todas las cosas importantes de la historia de la iglesia. Cuando él leía algo, no tenía necesidad de repasarlo. El sencillamente podía contarle a uno de una manera exhaustiva y exacta lo que había leído. Era una persona que conocía la Biblia, que conocía la vida, que conocía al Señor, que conocía la iglesia, y que conocía la historia de la iglesia. Recibimos de él la más grande ayuda, no en una manera estrecha o sectaria, sino en una manera todo-inclusiva.
Cuando las personas venían a nuestro medio en aquellos primeros días de la vida de iglesia en China, se preguntaban si nosotros éramos una iglesia Bautista, Presbiteriana, Pentecostal o una iglesia de los Hermanos. Esto se debía a que todos los aspectos buenos de la verdad que había en estos grupos estaban entre nosotros. Bautizábamos personas como lo hacían los bautistas; teníamos el gobierno de iglesia como lo tenían los presbiterianos. Experimentábamos el derramamiento del Espíritu, el cual recalcaban los pentecostales. También teníamos las verdades que los Hermanos habían dado a conocer. Recolectamos muchas cosas buenas que el Señor había recobrado por medio de todos los santos, y nosotros los reunimos en la práctica de nuestra vida de iglesia.
Ahora me gustaría empezar por relatar la historia de las iglesias locales, la cual comenzó a principios de los años veinte en China. China era un país que tenía una cultura antigua, llena de las enseñanzas de Confucio y llena del budismo. Sin embargo, con el tiempo el Señor envió allí Su evangelio. El nombre del Señor (que es el Señor mismo), la Biblia y el evangelio fueron llevados a China. Yo creo que la versión en chino de la Biblia es una de las mejores traducciones que hay. Agradecemos al Señor por esto.
En 1920 hubo una destacada evangelista en China llamada Dora Yu. Ella fue salva cuando era todavía joven, al enviarla su familia a Inglaterra a estudiar medicina. Cuando el barco llegó a Marsella, Francia, ella fue al capitán y le dijo que tenía que volver a China para predicar a Cristo. Así que, el capitán la envió de regreso. Sus padres se disgustaron mucho con ella. Evidentemente, ella venía de una familia rica que podía enviarla a Inglaterra a estudiar medicina. Pero ella fue firme en su deseo de predicar a Cristo, y su familia no pudo disuadirla. Le dijeron que no tendrían nada que ver con ella y que tendría que tomar su propio camino si iba a predicar a su Jesús. Desde aquel entonces, ella tuvo mucho impacto en la predicación del evangelio.
En 1920 fue invitada al pueblo natal del hermano Nee, Foochow, que está cerca de la provincia de Kwantung, cerca de Hong Kong. Ella predicó el evangelio en la iglesia Metodista a la cual asistían los padres del hermano Nee. Ni él ni sus padres eran salvos entonces. La madre del hermano Nee hablaba un buen inglés, y su padre tenía una buena posición en la aduana china. Su madre fue salva en una de esas reuniones con Dora Yu. Antes de ser salva, su madre era muy aficionada a jugar mah-jong, un juego de azar que practican muchos en China. Ella era una mujer muy firme y locuaz, y era muy dominante en su relación con su familia, aun con su esposo. El padre del hermano Nee era un caballero agradable y muy calmado. La familia del hermano Nee estaba compuesta de cuatro hermanos y cuatro hermanas, siendo el hermano Nee el tercero. Los dos que eran mayores que él eran mujeres. Los hijos también tenían la impresión de que su madre era demasiado dominante en casa. Pero, después de que la madre fue salva en aquella reunión evangelística, llegó a casa e hizo una confesión completa a la familia entera. Confesó todos sus fracasos y equivocaciones de una manera seria. Esto fue de veras obra del Señor. El hermano Nee quedó asombrado de que ella hubiera podido convertirse de semejante manera en una sola reunión. Fue tan impresionado por la confesión de su madre que quiso ir él mismo y ver qué había allí.
La siguiente noche él fue a escuchar a Dora Yu, y fue cautivado por el Señor. En aquellas reuniones muchas personas lloraban de arrepentimiento. Estas reuniones tenían un gran impacto, y el hermano Nee fue totalmente cautivado. Fue salvo esa noche. Aquella noche, según su testimonio, él vio al Señor Jesús en la cruz, y por medio de aquello fue llamado por el Señor (véanse las páginas 8-9 de Watchman Nee’s Testimony [El testimonio de Watchman Nee] publicado por Living Stream Ministry). El fue llamado en la noche que fue salvo. El me contó esto personalmente. Me contó muchas cosas que mantuvo en secreto para otros, y yo me di cuenta de que él hablaba conmigo para que yo fuera entrenado. Después de que el Señor lo llamó, el Señor empezó a prepararlo y a usarlo de una manera maravillosa para la realización de Su intención.