Mostrar cabecera
Ocultar сabecera
+
!
NT
-
Navega rápidamente por los libros de vida del Nuevo Testamento
AT
-
Navega rápidamente por los libros de vida del Antiguo Testamento
С
-
Mensajes del libro «Estudio-Vida de Job»
Чтения
Marcadores
Mis lecturas


Mensaje 35

LA REVELACIÓN DIVINA COMPLETADA QUE SE HALLA EN TODA LA ESCRITURA CON RESPECTO A LA NECESIDAD QUE TIENE EL HOMBRE DELANTE DE DIOS

  Lectura bíblica: Hch. 26:18; Ef. 1:17-23; 3:16-19

  En los mensajes previos consideramos, tanto en el Antiguo Testamento como en el Nuevo Testamento, la revelación divina hallada en las Escrituras con respecto a la relación de Dios con el hombre. Vimos que en el Nuevo Testamento hay por lo menos quince ítems referentes a la relación de Dios con el hombre, comenzando con la encarnación y alcanzando su consumación en la Nueva Jerusalén. Debemos estudiar en detalle todos estos ítems y guardarlos en nuestro corazón. Entonces podremos hablar de estas cosas a los otros, no sólo al tener comunión personal, sino también en las reuniones de la iglesia. Si conocemos todos estos ítems, podremos dar mensajes al respecto profetizando para la edificación del Cuerpo de Cristo.

  En este mensaje procederemos a abarcar otro asunto: la revelación divina completada que se halla en toda la Escritura con respecto a la necesidad que tiene el hombre delante de Dios. Dios desea relacionarse con el hombre, y el hombre tiene cierta necesidad delante de Dios.

I. EL HOMBRE QUE DIOS CREÓ A SU IMAGEN NECESITA TOMAR A DIOS COMO SU VIDA

  El hombre que Dios creó a Su imagen (Gn. 1:26), necesitaba tomar a Dios (simbolizado por el árbol de la vida) como su vida para poder vivir a Dios, expresar a Dios y representar a Dios (2:9); y como tal, él necesitaba ser transformado en materiales preciosos (vs. 10-12) y ser edificado como complemento de Dios (vs. 18-24).

II. EL HOMBRE CAÍDO NECESITA RECIBIR A CRISTO PARA SU REDENCIÓN A FIN DE SER JUSTIFICADO POR DIOS EN CRISTO

  El hombre caído necesitaba recibir a Cristo para su redención (tipificada por el sacrificio con derramamiento de sangre) a fin de poder ser justificado por Dios en Cristo (tipificado por la túnica de pieles del sacrificio, Gn. 3:21). El hombre caído también necesitaba recibir a Cristo como simiente de la mujer para ser librado de Satanás, el poder de muerte de la “serpiente” (v. 15; He. 2:14).

  Todo esto —el sacrificio con derramamiento de sangre, la túnica de pieles y la simiente de la mujer— se encuentra en Génesis 3. Les animo a todos ustedes, incluso a los más jóvenes, a que aprendan estas cosas y luego procuren presentárselas a otros. Por ejemplo, un joven tal vez visite a un pariente más joven y le hable de la necesidad que tiene el hombre caído de ser justificado por Dios en Cristo, o de la necesidad que tiene el hombre caído de Cristo como simiente de la mujer. Primero, debemos digerir todas estas verdades nosotros mismos, y luego debemos aprender cómo presentárselas a los otros.

III. EL HOMBRE REDIMIDO NECESITA OFRECER A CRISTO COMO HOLOCAUSTO A FIN DE SER CONSIDERADO POR DIOS

  El hombre redimido necesita ofrecer a Cristo como holocausto a fin de ser considerado, tomado en cuenta, por Dios (Gn. 4:4). El hombre también necesita invocar el nombre de Jehová (v. 26), andar con Dios (5:22), trabajar para Dios a fin de ser liberado del mundo corrupto y que Dios ha condenado (6:11-18) y vivir delante de Dios por medio de Cristo como holocausto a fin de que la tierra sea conservada en buen orden (8:20-22).

IV. EL PUEBLO ESCOGIDO POR DIOS NECESITA RECIBIR EL LLAMAMIENTO DE DIOS Y RESPONDER AL MISMO

  Como pueblo escogido por Dios, nosotros, los descendientes de Abraham, el linaje escogido por Dios, debemos recibir el llamamiento de Dios y responder al mismo (Gn. 12:1-4) para vivir delante de Dios por medio de Cristo como nuestro holocausto (v. 7; 13:18; 22:13), debemos ser puestos al descubierto por la ley a fin de que sepamos cuán pecadores somos y que no poseemos la capacidad de guardar la ley (Éx. 19:8, 21—20:21), y también debemos vivir con Dios al tomar a Cristo como el tabernáculo, el sacerdocio y las ofrendas a fin de que podamos entrar en Dios y disfrutar —con Cristo y en Cristo— de todo lo que Dios es (Éx. 25Lv. 27).

  El tabernáculo mencionado en el Antiguo Testamento tipifica la encarnación de Cristo (Jn. 1:14). El verdadero tabernáculo es Dios mismo corporificado en Cristo. Este tabernáculo no solamente es una morada para Dios, sino también para el pueblo escogido de Dios. Esto quiere decir que, después de la encarnación, es posible entrar en Dios mismo. Estar en Cristo significa entrar en Dios para disfrutar a Dios. Dentro del tabernáculo encontramos la mesa de los panes de la proposición para nuestro alimento, el candelero que nos ilumina y el altar del incienso mediante el cual somos aceptos por medio de Cristo como incienso en nuestras oraciones. En el tabernáculo también tenemos el Arca para el testimonio de Dios. Ahora, mediante la sangre redentora, podemos tener comunión con Dios.

V. UN HOMBRE QUE ESTÁ EN EL DIOS ENCARNADO COMO SU TABERNÁCULO NO NECESITA, ASÍ COMO HIZO JOB, EDIFICARSE EN LAS VIRTUDES HUMANAS TALES COMO LA PERFECCIÓN, LA RECTITUD Y LA INTEGRIDAD, SINO IR EN POS DE DIOS MISMO Y DISFRUTARLE JUNTO CON EL PUEBLO DE DIOS

  El hombre que está en el Dios encarnado como su tabernáculo no necesita, así como hizo Job, edificarse en las virtudes humanas tales como la perfección, la rectitud y la integridad, sino ir en pos de Dios mismo como un ciervo que brama y disfrutarle junto con el pueblo de Dios en las fiestas de Dios (Sal. 42:1-5; 43:3-5), de modo que Dios sea todo para él y reemplace todo cuanto haya logrado y obtenido. Ésta debía ser la respuesta a los tres amigos de Job e incluso a Eliú y a Job mismo. Una vez más vemos que para entender el libro de Job, necesitamos de toda la Biblia.

VI. LOS QUE HAN SIDO LLAMADOS Y ESCOGIDOS POR DIOS NECESITAN CREER EN JESUCRISTO

  Los que han sido llamados y escogidos por Dios necesitan creer en Jesucristo, el Dios encarnado, quien murió, resucitó y ascendió por nosotros y con nosotros, y que llegó a ser el Espíritu vivificante como Cristo pneumático para nosotros, a fin de ser nuestra salvación, nuestra vida y nuestro todo. Esto es revelado en el Nuevo Testamento, en los libros desde Mateo hasta Romanos.

VII. LOS CREYENTES EN CRISTO NECESITAN CRECER EN LA VIDA DIVINA DE CRISTO PARA SER TRANSFORMADOS EN LO QUE CRISTO ES, POR MEDIO DEL ESPÍRITU QUE IMPARTE VIDA, A FIN DE QUE SEAN EDIFICADOS PARA SER EL CUERPO DE CRISTO Y EL NUEVO HOMBRE, COMO NUEVA CREACIÓN DE DIOS

  Los creyentes en Cristo necesitan crecer en la vida divina de Cristo para ser transformados en lo que Cristo es, por medio del Espíritu que imparte vida, a fin de que sean edificados con los santos para ser el Cuerpo de Cristo, el organismo del Dios Triuno en Cristo, y para ser el nuevo hombre como nueva creación de Dios, a fin de llevar a cabo la economía eterna de Dios en la consumación de la Nueva Jerusalén como mezcla del Dios Triuno procesado con el hombre tripartito glorificado con miras a ser la manifestación en la eternidad del Dios-hombre corporativo. Esto es revelado en el Nuevo Testamento, desde 1 Corintios hasta Apocalipsis.

VIII. LOS SANTOS QUE HAN SIDO REGENERADOS, TRANSFORMADOS Y GLORIFICADOS EN CRISTO NO TIENEN VÍNCULO ALGUNO CON EL HOMBRE NATURAL Y NO NECESITAN EDIFICARSE CON LAS VIRTUDES HUMANAS NATURALES

  Los santos que han sido regenerados, transformados y glorificados en Cristo no tienen vínculo alguno con el hombre natural y no necesitan edificarse con las virtudes humanas naturales. Si Job y sus amigos hubiesen vivido en la época en que podían conocer esto, probablemente habrían sido librados de debates que sólo les hacían perder el tiempo, hacían aumentar sus dolores y eran completamente vanos, tal como vemos en los treinta y cinco capítulos en los que se nos relata cómo un grupo de ciegos anda a tientas en la oscuridad.

Biblia aplicación de android
Reproducir audio
Búsqueda del alfabeto
Rellena el formulario
Rápida transición
a los libros y capítulos de la Biblia
Haga clic en los enlaces o haga clic en ellos
Los enlaces se pueden ocultar en Configuración