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Mensaje 109

El altar del holocausto

(6)

  Lectura bíblica: Éx. 27:4-7; 38:5; Is. 53:8, 10a; 2 P. 3:182 Co. 5:21; Ro. 3:23-26; He. 9:14; Gá. 3:13-14; Hch. 1:8; 2:38; Ef. 1:13-14; Gá. 3:3

LA LOCALIZACION DEL ENREJADO

  En este mensaje examinaremos el asunto de la localización del enrejado dentro del altar. Exodo 27 dice claramente que el enrejado se encontraba a la mitad del altar. Ya que el altar medía tres codos de alto, el enrejado se encontraba a un codo y medio del fondo del altar. El arca del testimonio medía un codo y medio de alto. Por lo tanto, el enrejado y la cubierta del propiciatorio estaban al mismo nivel.

  En los mensajes acerca del arca, mencionamos que las dimensiones del arca eran unidades completas. El arca medía dos codos y medio de largo y un codo y medio de ancho y alto. Estas dimensiones son precisamente la mitad del ancho y de la altura de la altar. Como dijimos, el altar medía cinco codos de ancho y de largo y tres de alto.

  Ya vimos que había un espacio de codo y medio por debajo del enrejado, y otro de codo y medio por encima. El hecho de que fuera un codo y medio por debajo del enrejado representa el nivel conforme al cual Cristo llevó a cabo la redención. La obra redentora de Cristo estaba al nivel de los requisitos de la justicia, la santidad y la gloria de Dios. La localización del enrejado en forma de rejilla de bronce a la mitad del altar lo representa, estando así al mismo nivel que la cubierta del propiciatorio sobre el arca del testimonio.

  Cristo murió en la cruz por nosotros a fin de obtener una redención todo-inclusiva conforme al nivel del arca. El arca era el lugar donde Dios se podía reunir con el hombre. El hombre es un ser caído. El ha sido distraído y se ha alejado de Dios, y se ha desviado del camino de Dios. No obstante, Dios se quiere reunir con el hombre caído. Para que tal reunión fuera posible, se tenía que hacer algo conforme al nivel de Dios.

  Si estudia cuidadosamente el relato en Exodo acerca del arca, verá que el arca está relacionada con la justicia, la santidad y la gloria de Dios. Los querubines representan la gloria y la ley nos muestra la justicia de Dios. Además, el oro que cubre el arca representa la santidad de Dios. La justicia, la santidad y la gloria de Dios ponen exigencias sobre el hombre caído. Si como seres caídos, queremos reunirnos con Dios, debemos satisfacer Sus requisitos. Este incluye Su justicia, santidad y gloria. En Romanos 3:23 dice que todos hemos pecado y carecemos de la gloria de Dios. Esto nos muestra que la gloria de Dios es una regla y que, cuando somos medidos con ella, estamos cortos. Al no alcanzar la altura de la gloria de Dios, no estamos capacitados para reunirnos con El.

  Cristo tuvo una muerte todo-inclusiva a fin de obtener nuestra redención. Esto fue conforme a los requisitos de Dios, de acuerdo con la altura del nivel de Dios con referencia a Su justicia, santidad y gloria. Esto explica el hecho de que el enrejado esté al mismo nivel que la cubierta del propiciatorio sobre el arca. Sólo en este nivel Dios se puede reunir con nosotros, y podemos regresar a El.

  Dios mora en el Lugar Santísimo. Sin embargo, un día El salió del Lugar Santísimo y fue al atrio. Esto quiere decir que Dios bajó del cielo a la tierra para regresar el hombre a Dios. A fin de lograr esto, Dios fue del arca al altar, es decir, a la cruz. El destino del viaje de Dios desde los cielos a la tierra fue al altar, la cruz. En el altar Dios parecía decir: “Pecadores, quiero que regresen a mi. Pero si desean regresar a Mí, se debe hacer algo para satisfacer Mis requisitos. Su regreso a Mí y el que Yo me reúna con ustedes debe estar conforme al nivel de Mis requisitos”. Esta es la importancia de que el enrejado esté al nivel de la cubierta del propiciatorio del arca. Si se pudiera trazar una línea desde el enrejado que estaba en el altar hasta la cubierta del propiciatorio, que estaba sobre el arca podríamos ver que ambos estaban al mismo nivel. Por lo tanto, la muerte todo-inclusiva de Cristo, la cual obtiene la redención, corresponde al nivel de los requisitos de Dios.

LA EFICACIA DE LA OBRA REDENTORA DE CRISTO

  Ya mencionamos que las cenizas de los sacrificios que se quemaban sobre el enrejado caían al fondo del altar, mientras que el olor fragante de éstos subía a Dios. Por tanto, aquel que presentaba el sacrificio podía ver las cenizas y tener evidencia, confirmación, prueba, de que había sido perdonado y aceptado. Como creyentes, podemos tener la seguridad de que hemos sido aceptados mediante la obra redentora de Cristo que alcanza el nivel de los requisitos de Dios; el nivel de Su justicia, santidad y gloria. Ahora necesitamos ver cuan importante es que la medida sea la misma por encima y por debajo del enrejado. Esto quiere decir que la eficacia de la obra redentora de Cristo está en conformidad con su nivel. El olor fragante de los sacrificios subía para satisfacer a Dios. Esto se refiere a la eficacia de la obra redentora de Cristo. La eficacia está al mismo nivel que el logro de la redención. ¿Cómo es posible que Dios sea satisfecho con la obra redentora de Cristo? Esto se debe a que la obra redentora de Cristo satisface todos Sus requisitos. Como resultado, esta redención es eficaz, y esta eficacia es conforme al nivel que satisface a Dios.

  Estos asuntos son difíciles de explicar, necesitamos comprenderlos al experimentarlos en nuestro espíritu. Cada vez que disfrutamos a Cristo y Su obra redentora, tenemos un sentir interior muy profundo de que la misma está en completa conformidad con el nivel de los requisitos de Dios. Además, nos damos cuenta de que la eficacia de la obra redentora de Cristo satisface a Dios de acuerdo con Sus requisitos.

  Tal vez usted haya tenido este tipo de experiencia cuando fue salvo, aunque no pudo describirla. Yo puedo testificar que tuve esta experiencia cuando fui salvo, hace cincuenta años. Sentía una paz completa porque me di cuenta de que la muerte de Cristo en la cruz satisfizo todos los requisitos de Dios. Los requisitos de la justicia, santidad y gloria de Dios han sido satisfechos por la muerte redentora de Cristo. Tuve paz, al saber que esto podía satisfacer los requisitos de Dios. Ya nada podía condenarme o separarme de Dios. Ya no podía ser condenado ni ser echado al infierno. Tenía la completa seguridad de que Cristo había muerto en mi lugar con el propósito de satisfacer los requisitos de Dios. ¿Qué más me podía exigir Dios? Estaba tan seguro y en paz que incluso me hubiese atrevido a decirle a Dios: “Dios, la muerte de Cristo satisfizo todos Tus requisitos. ¿Qué más quieres de mi?” Cuando los nuevos creyentes se dan cuenta de que Cristo satisfizo los requisitos de la justicia, la santidad y la gloria de Dios por ellos, deben presentar tal reto a Dios. Si reta a Dios de esta manera y le pregunta que más quiere El de usted, tal vez El le diga: “No te pido nada más. La muerte excepcional de Cristo satisfizo todos Mis requisitos”.

  Dios puede venir a conversar con nosotros ya que el enrejado está al mismo nivel que la cubierta del propiciatorio. Sobre la cubierta del propiciatorio podemos tener comunión con El. ¡Aleluya, los requisitos de Dios han sido satisfechos y ya no carecemos de nada!

  Cuando fui salvo, comprendí de manera contundente que Dios estaba complacido y satisfecho. Esto es el olor fragante que subía hacia El para Su placer y complacencia. Esto es lo que implica que la eficacia de la obra redentora de Cristo sea conforme al nivel de Dios para Su satisfacción. ¡Alabado sea el Señor porque tenemos paz y El tiene satisfacción! Así que tanto Dios como nosotros estamos contentos. Esto es el disfrute y la experiencia de Cristo con Su obra redentora, en los cuatro anillos, en el Espíritu.

  Por debajo tenemos las cenizas, y por encima tenemos el olor fragante. Tanto las cenizas como el olor fragante están en conformidad al nivel de los requisitos de Dios. Además, no estamos llevando el altar de una manera individual, sino de manera corporativa. La iglesia está llevando las varas que están dentro de los anillos a fin de testificar acerca del Cristo redentor en el Espíritu todo-inclusivo.

LA REVELACION DEL NUEVO TESTAMENTO

  En el altar del holocausto tenemos un cuadro de todo el Nuevo Testamento. Aquí tenemos al Cristo redentor, quien resulta en el Espíritu todo-inclusivo para Su mover a través del Cuerpo. Esto es representado, como ya vimos, por el altar con el enrejado, los anillos y las varas. El Cuerpo de Cristo lleva el testimonio de Jesús a través de la tierra mediante el Espíritu todo-inclusivo. Esta es la revelación del Nuevo Testamento. La realidad de Cristo y Su obra redentora están en el Espíritu, tipificado por los cuatro anillos. Sin los anillos, el altar no tendría ningún poder, fuerza o realidad. Siguiendo el mismo principio, sin el Espíritu vivificante y todo-inclusivo, Cristo y Su obra redentora estarían vacíos y sin poder. No tendrían ningún impacto ni realidad.

  Hoy los cristianos poseen muchas cosas aparte del Espíritu vivificante. En el catolicismo hay muchas historias, hasta supersticiones, pero todo esto es aparte del Espíritu vivificante. En el protestantismo, hay muchas cosas bíblicas y básicas, pero les falta el Espíritu vivificante. Por esta razón, el protestantismo también carece de realidad. En cuanto a estos asuntos, ¿cuál es la meta del recobro del Señor? La meta de recobro del Señor es recuperar la realidad, vida, vitalidad, fortaleza, poder, e impacto de los asuntos que han sido revelados en las Escrituras.

  Si se recopilan todos los asuntos revelados en las Escrituras sin el Espíritu, lo que se obtiene es una religión. Esta religión puede ser el judaísmo, el catolicismo o el protestantismo. Sin embargo, en todos los casos el principio es el mismo: existe algún tipo de “ismo” sin el Espíritu vivificante. El Espíritu vivificante es el pulso vital, la realidad, el poder y el impacto de todas las doctrinas e historias de la Biblia. La Biblia contiene muchas historias y doctrinas maravillosas. No obstante, si no tenemos al Dios Triuno procesado que llegó a ser el Espíritu vivificante todo-inclusivo, todas estas historias y doctrinas serán solo un “ismo” religioso. Esto no es la salvación de Dios. La salvación de Dios es Cristo como el Espíritu vivificante y todo-inclusivo, quien es la expresión máxima del Dios Triuno procesado. Es muy importante que veamos esto.

  Como mencioné en el mensaje anterior, pienso que los cuatro anillos en las cuatro esquinas formaban una sola pieza con el enrejado, no algo que se había adherido. Esto significa que el Espíritu vivificante y todo-inclusivo es el resultado del Cristo redentor. A Cristo no se le añade el Espíritu; más bien, el Espíritu procede de Cristo. Por un lado, puede que digamos que el Espíritu vivificante proviene de Cristo; por otro podemos decir que Cristo tiene como resultado el Espíritu. Por lo tanto, Cristo y el Espíritu son uno. En naturaleza los anillos eran iguales que el enrejado. Esto nos muestra como Cristo se identifica con el Espíritu.

  He leído muchas publicaciones acerca del tabernáculo con su mobiliario. Recientemente leí unos libros que tenían dibujos del tabernáculo y de los muebles. Sin embargo, ninguno de éstos incluía la importancia vital del enrejado con los cuatro anillos para las varas. Si al altar se le quitaran el enrejado, los anillos y las varas, se quedaría sin uso, una concha vacía. El significado y la importancia del altar dependía del enrejado, los anillos y las varas.

  Todos debemos ser fuertemente impresionados con el hecho de que el enrejado estaba al mismo nivel que la cubierta del propiciatorio del arca. Esto quiere decir que Cristo logró la redención conforme a los requisitos de la cubierta del propiciatorio. La cubierta del propiciatorio representa todos los requisitos de la justicia, santidad y gloria de Dios. La gloria shekina estaba en el Lugar Santísimo. Además, los querubines que representan la gloria de Dios estaban sobre la cubierta del arca. Estos observaban la situación y servían de guardianes de la gloria de Dios. Estaban hechos de oro, y el arca del testimonio estaba cubierta de oro. El oro aquí representa la naturaleza santa de Dios. Esta santidad también tiene unas exigencias y requisitos. Además de esto, dentro del arca estaba la ley justa de Dios con sus requisitos justos. Por lo tanto, en relación con la cubierta del propiciatorio el arca tenía la triple exigencia de la gloria, la justicia y la santidad de Dios. No obstante, el enrejado que estaba en el altar, se encontraba al mismo nivel que la cubierta del propiciatorio del arca, lo cual indica que la redención lograda por Cristo corresponde completamente con el nivel de los requisitos de Dios.

  La eficacia y efectividad de la obra redentora de Cristo también están en conformidad con el nivel de los requisitos de Dios. Por un lado, las cenizas caían; por otro, el olor fragante subía. Las cenizas son la evidencia de que hemos sido aceptados y perdonados y ya no tenemos problemas con Dios. Los problemas han sido resueltos y las cenizas comprueban que ahora podemos estar con Dios. El olor que subía del altar satisfacía a Dios. Así que, nosotros estamos en paz y Dios está contento, gozoso y satisfecho. Esto indica que la cruz de Cristo cumple todos los requisitos de Dios y satisface Su corazón; la cruz también suple nuestras necesidades y nos da paz. Cuanto más estudiamos el cuadro del altar del holocausto, más nos damos cuenta de asuntos relacionados con la cruz de Cristo que no son revelados claramente en el Nuevo Testamento.

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