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Mensajes del libro «Estudio-Vida de Daniel»
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Mensaje 15

LAS VISIONES DEL DANIEL VENCEDOR

(4)

LA VISIÓN CON RESPECTO AL DESTINO DE ISRAEL

(1)

  Lectura bíblica: Dn. 10:1-21; 11:1

  Después de las visiones vistas por Daniel en los capítulos del 7 al 9, Daniel vio la visión con respecto al destino de Israel. Sin embargo, antes de presentarnos la visión que Daniel vio con respecto al destino de Israel en el capítulo 11, el capítulo 10 nos muestra el mundo espiritual que está detrás del mundo físico. Para conocer la economía de Dios y saber que en la economía de Dios Cristo es la centralidad y universalidad del mover de Dios, debemos ver las cosas espirituales que están detrás de las cosas físicas.

  Lo que vemos externamente es el mundo físico, pero detrás del mundo físico está el espiritual. En el mundo espiritual, Cristo es preeminente. Por tanto, en el capítulo 10 Él es mencionado primero (vs. 4-9). Allí se le describe vestido con un manto de lino, ceñidos los lomos con un cinto de oro, y Su cuerpo era como el berilo (vs. 5-6).

  Después de esta visión de Cristo, un mensajero angélico vino a hablarle a Daniel acerca de lo que sucedía detrás del mundo físico. Le dijo a Daniel que él mismo había estado combatiendo contra el príncipe del reino de Persia, un maligno espíritu rebelde. Después, le dijo a Daniel que había otro espíritu maligno, el príncipe de Grecia (Javán). Además, mencionó al arcángel Miguel, un príncipe que combatía por Israel. Aquí se habla de por lo menos cuatro espíritus.

  En el capítulo 5 vimos cómo Belsasar se entregaba al libertinaje y cómo esa misma noche Darío el medo vino a derrotarlo y matarlo. En ese relato no vimos que hubiera un espíritu combatiendo por Darío. Daniel 11:1 dice: “Y yo, en el primer año de Darío, el medo, me levanté para sostenerlo y fortalecerlo”. Darío fue muy fuerte aun en su vejez debido a que este mensajero angélico se levantó para sostenerlo y fortalecerlo. El mensajero angélico fortaleció a Darío a fin de que derrotase a los babilonios debido a que la comisión dada por Dios al Imperio babilónico ya había sido llevada a cabo. Con la derrota de Belsasar, el Imperio babilónico se convirtió en el Imperio medo-persa a fin de llevar a cabo otra comisión para Dios.

  Darío el medo fue el primero en conquistar el Imperio babilónico. Sin embargo, según Daniel 8 el carnero, que representa a Persia, tenía dos cuernos. El segundo cuerno era más alto que el primero, lo cual se refiere a Ciro el persa, quien asumió el poder dos años después, el año 536 a. C. En el primer año de su reinado, Ciro promulgó un decreto para liberar a todos los cautivos de Israel a fin de que retornasen a la tierra de sus antepasados y reedificasen el templo. Debido a que Ciro los sustentaba, abastecía y protegía, Isaías declaró que Ciro era un pastor de Dios que cuidaba del pueblo de Dios (Is. 44:28).

  Aparentemente, todas estas luchas eran meramente actividades de gobiernos humanos, los cuales son representados por la gran imagen humana en Daniel 2. En realidad, Dios estaba detrás de la escena física administrando la situación en su totalidad. Esto es lo que debemos ver al considerar el capítulo 10 de Daniel y la visión del destino de Israel en el capítulo 11.

I. EL AÑO DE LA VISIÓN

  “En el tercer año de Ciro, rey de Persia, fue revelada palabra a Daniel, llamado Beltsasar” (10:1a). El tercer año de Ciro, el rey de Persia, el año de la visión, fue alrededor del año 534 a. C., cuando Daniel tenía ochenta y siete años de edad.

II. EL TEMA PRINCIPAL DE LA VISIÓN

  El tema principal de la visión con respecto al destino de Israel es la gran aflicción. La palabra hebrea traducida aflicción en 10:1b denota tribulaciones, aflicciones, conflictos, guerras o un ejército. Aquí se refiere a una gran aflicción padecida por el pueblo de Dios. Esa aflicción sobrevino a Israel a causa de la guerra librada entre el rey del sur y el rey del norte, en referencia a Egipto y Siria respectivamente. Cuando Siria y Egipto combatieron entre sí, estos dos reyes libraron una guerra en territorio de Israel usándolo como vía para invadirse el uno al otro. Estas guerras fueron causa de aflicción, tribulación, para los hijos de Israel. En especial, éste fue el caso con respecto a la guerra librada por el descendiente de uno de los cuatro sucesores de Alejandro Magno, descendiente que en aquel tiempo era el rey de Siria. Este descendiente, Antíoco Epífanes, un tipo completo del anticristo, fue una tribulación severa enviada por Dios a Su pueblo escogido debido a que éste se había corrompido después de retornar del cautiverio.

III. LA ESCENA EN EL UNIVERSO ANTES QUE FUERA DADA LA VISIÓN

  Daniel 10:2—11:1 nos muestra la escena en el universo —el mundo espiritual que está detrás del mundo físico— antes que fuera dada la visión.

A. Daniel aplica su corazón a entender el futuro de Israel

  Daniel, un hombre en la tierra, aplicó su corazón a entender el futuro, el destino, de Israel (vs. 2-3, 12). Él hizo esto por veintiún días.

B. El Cristo excelente se aparece a Daniel

  Después de aquellos veintiún días, Daniel vio una visión particular en 10:4-9. El Cristo excelente, la centralidad y universalidad del mover de Dios sobre la tierra, se apareció a Daniel para ser apreciado por él, para consolarlo y alentarlo, para infundirle esperanza y darle estabilidad.

  Antes de mostrarle la gran aflicción, Dios le reveló a Daniel el hombre excelente descrito en estos versículos. Podría ser que Daniel no supiera que este hombre era el Mesías, pero creo que Daniel sabía que esta Persona era el Señor mismo como hombre. Ese hombre no solamente era Jehová, sino Jehová que se hace hombre.

  A nuestros ojos, la encarnación tuvo lugar en un momento definido en el tiempo, mientras que a los ojos de Dios únicamente existe el hecho, mas no el elemento del tiempo. En el universo hay un hecho: que el Dios Triuno se hizo hombre. Esto es revelado en Mateo y Lucas. Pero en Génesis 18, cuando tres varones visitaron a Abraham, uno de ellos era Jesús. Él vino como hombre para visitar a Abraham. En Daniel 10 este hombre se apareció a Daniel. Cuando Él se apareció como hombre a Abraham, Él era un hombre ordinario, sin ninguna característica particular. Sin embargo, Él se apareció a Daniel manifestando muchas características maravillosas. Este Cristo excelente fue quien se apareció a Daniel para ser apreciado por él, para consolarlo y alentarlo así como para infundirle esperanza y darle estabilidad.

1. En Su sacerdocio

  Primero, el Cristo excelente se apareció en Su sacerdocio a fin de cuidar de Su pueblo escogido (v. 5a). Su sacerdocio es representado por el manto de lino. Él se apareció a Daniel vistiendo no una armadura para combatir, sino vestido con un manto de lino, la vestimenta sacerdotal del Antiguo Testamento. En tipología, el lino representa a la humanidad. El hecho de que Cristo esté vestido de lino significa que Su humanidad es Su manto sacerdotal. En los tiempos correspondientes a Daniel 10, Cristo mismo, Aquel que es la centralidad y universalidad de Dios, era un Sacerdote que cuidaba de los hijos de Israel en su cautiverio. Él es un Sacerdote en Su humanidad que cuida del pueblo cautivo de Dios.

2. En Su reinado

  Segundo, Cristo se apareció a Daniel en Su reinado (representado por el cinto de oro) a fin de regir sobre todos los pueblos. El versículo 5b afirma que Sus “lomos estaban ceñidos con oro fino de Ufaz”. Un cinto sirve para fortalecer. El reinado de Cristo está representado no por el lino, sino por el oro. Su sacerdocio es humano, mientras que Su reinado es divino.

3. En Su preciosidad y dignidad

  Además, para suscitar el aprecio de Su pueblo, Cristo también se apareció en Su preciosidad y dignidad, según lo representa que Su cuerpo era como el berilo (v. 6a). La palabra hebrea para berilo aquí es de difícil traducción. El término usado por Darby fue crisólito. La palabra hebrea podría referirse a una piedra preciosa de color verde azulado o amarillo, lo cual significa que Cristo en Su corporificación es divino (amarillo), está lleno de vida (verde) y es celestial (azul).

4. En Su esplendor

  Más aún, Cristo se apareció en Su esplendor a fin de resplandecer sobre el pueblo. Su esplendor está representado por el hecho de que Su rostro tuviera la apariencia de un relámpago (v. 6b).

5. Con Su mirada iluminadora

  La mirada iluminadora de Cristo tiene por finalidad escudriñar y juzgar, según lo representa que Sus ojos fuesen como antorchas de fuego (v. 6c).

6. En el brillo de Su obra y mover

  Cristo también se apareció en el brillo de Su obra y mover, que es puesto a prueba por las personas y que pone a prueba a las personas. El brillo de Su obra y Su mover está representado por el hecho de que Sus brazos y Sus pies son como el brillo del bronce bruñido (v. 6d). Según la tipología, el bronce representa el juicio de Dios, el cual hace que las personas resplandezcan. El juicio de Dios es una especie de prueba. Cristo fue juzgado, puesto a prueba, por Dios, y la prueba y juicio de Dios le hicieron resplandeciente como bronce bruñido. Tal Cristo es Aquel que ha sido puesto a prueba por las personas y que también pone a prueba a las personas.

7. Con Su hablar prevaleciente

  Finalmente, Cristo se apareció a Daniel con Su hablar prevaleciente con el cual las personas serán juzgadas. Su hablar prevaleciente está representado por el hecho de que el sonido de Sus palabras fuese como el estruendo de una multitud (v. 6e).

  El Cristo a quien Daniel vio fue tal clase de Persona. Él es precioso, valioso, completo y perfecto. En calidad de hombre, Él es la centralidad y universalidad del mover de Dios para la realización de la economía de Dios. Él es tan precioso, esplendoroso, resplandeciente, iluminador y pone a prueba a las personas. En calidad de Sacerdote, Él cuida de nosotros; en calidad de Rey, Él nos gobierna. ¡Cuán maravilloso es Él!

  No fue con sus ojos físicos que Daniel vio esta visión de Cristo. El versículo 7 dice: “Sólo yo, Daniel, vi aquella visión, porque los varones que estaban conmigo no vieron la visión”. Debido a que la visión de Cristo era espiritual y no física, ella fue vista únicamente por Daniel y no por quienes confiaban en su vista física. En cuanto a recibir la visión de Cristo, la perspectiva física no sirve para nada. A esto se debe que, a los ojos de las personas mundanas, Jesús es meramente un ser humano. Pero bajo la misericordia de Dios y al tener una perspectiva espiritual, podemos ver cuán amado y precioso es Cristo. Todos debemos ver al Cristo que Daniel vio. Que todos veamos la visión del Cristo excelente presentada en el capítulo 10 de Daniel.

C. El príncipe maligno del reino de Persia se opone al mensajero angélico enviado por Dios

  Después de la visión de Cristo, Aquel que es precioso en el mover de Dios, vemos algo acerca de la lucha espiritual que se libra en el aire. Según los versículos del 10 al 17, el príncipe maligno del reino de Persia se opuso durante veintiún días al mensajero angélico enviado por Dios, el cual probablemente era uno de los príncipes importantes. Miguel, otro príncipe importante, vino para ayudar a aquel mensajero angélico enviado por Dios, el cual permaneció allí con los reyes de Persia. El príncipe maligno del reino de Persia debe haber sido un espíritu maligno, un ángel rebelde, que había seguido a Satanás en su rebelión contra Dios y que había sido comisionado por Satanás para ayudar a Persia. Este espíritu maligno luchó contra el mensajero angélico enviado por Dios durante veintiún días. Esto quiere decir que mientras Daniel oraba durante todos esos días, en el aire se libraba una lucha espiritual entre dos espíritus: uno perteneciente a Satanás y el otro perteneciente a Dios. Ellos combatían debido a que el mensajero angélico (quien podría haber sido Gabriel) había sido enviado por Dios en respuesta a la oración de Daniel. Miguel vino para ayudar al mensajero angélico enviado por Dios. Del mismo modo que el arcángel Miguel combatió en Judas 9, aquí también, en Daniel, vemos que él vino a combatir. El asunto crucial que debemos ver es que detrás de la escena tiene lugar una lucha espiritual, la cual no puede ser vista por nuestros ojos físicos.

D. El mensajero angélico debe retornar para combatir contra el príncipe maligno de Persia

  Del versículo 18 al 21 vemos más de la lucha espiritual que tiene lugar detrás de la escena visible. El mensajero angélico habría de retornar para combatir contra el príncipe maligno de Persia. El príncipe maligno de Grecia estaba entonces a punto de venir. Ningún otro había que se mantuviera firme al lado del mensajero angélico en contra de aquellos dos príncipes malignos excepto Miguel, el príncipe de Israel. El nombre Miguel significa “¿Quién es como Dios?”.

E. El mensajero angélico se levanta para sostener y fortalecer a Darío

  En el primer año de Darío el medo, el mensajero angélico se levantó para sostener y fortalecer a Darío (11:1). De este modo, Darío fue fortalecido para recibir el reino.

  Antes que la visión sobre el destino de Israel le fuese revelada a Daniel, le fue dada una visión de la escena espiritual que tiene lugar detrás de la escena física. En esta escena espiritual Cristo es preeminente. Además, esta escena incluye espíritus buenos y espíritus malignos, los cuales están involucrados en una guerra espiritual invisible.

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