En la restauración, Jerusalén será establecida y puesta por alabanza en la tierra (vs. 6-9).
En la restauración, Jerusalén será establecida y puesta por alabanza en la tierra (vs. 6-9).
A Su retorno, Cristo será alzado como bandera en torno a la cual será congregado el pueblo de Jehová que fue dispersado. Él también será la salvación que vendrá a Sion a fin de rescatarla de la destrucción por parte del anticristo y de las naciones que estén con él (v. 11b; Is. 63:1-6; Zac. 12:2-9; Ap. 19:11-21).
La justicia de Dios trae consigo Su salvación (cfr. Is. 56:1; 61:10). Debido a que la justicia será impartida, transfundida, en los judíos durante la restauración, ellos irradiarán tal justicia. Además, ellos manifestarán la salvación como corona de hermosura para Dios y Su deleite (vs. 1-5). El resplandor de ellos será tal corona para Dios. Dios será embellecido, se alegrará y estará satisfecho con lo irradiado por Israel.