En los salmos 17—21 se revela el concepto de David con respecto al hombre delante de Dios y con respecto al reinado de David delante de Dios. Su concepto estaba basado en la necesidad de guardar la ley y en el principio del bien y del mal. En la economía neotestamentaria de Dios no debiéramos guardar la ley por nosotros mismos, sino vivir a Cristo al permitir que Él viva en nosotros (Gá. 2:19-20; Fil. 1:21a).
