Algunos mss. dicen: eché fuera.
Algunos mss. dicen: eché fuera.
Cristo es la descendencia de David (Mt. 1:1; Ro. 1:3) que hereda el pacto que Dios hizo con David (2 S. 7:8-16).
En los vs. 20-28 David consideraba que su justicia, su perfección, su fidelidad, su limpieza y su pureza eran la causa de que Dios le salvara, y estimó la salvación de Dios como una recompensa. Éste es un concepto erróneo. Dios no nos salva a causa de nuestra justicia, sino debido a Su misericordia y compasión (Lm. 3:22; Ef. 2:1-9; Tit. 3:5) y por causa del propósito Suyo (2 Ti. 1:9).
Esto es según ciertos mss. y 2 S. 22:16 otros mss. dicen: aguas.
Lit., ellos.
Algunos mss. añaden: granizo y carbones encendidos.
Véase la nota Gn. 4:262b.
Los vs. 1-5 revelan el progreso en el concepto que tenía David en relación con el Dios que salva al disfrutarle como su fuerza, su peña, su fortaleza, su Libertador, su Dios, su roca, su escudo, su cuerno de salvación y su alto escondite, en quien él se refugiaba.
El salmo 18 es una conversación humana con el Dios divino, lo cual implica la intimidad con Dios de la cual disfrutaba David.
Sal. 3 título