Los salmos 20 y 21 revelan el concepto de David con respecto a su reinado delante de Dios. En este salmo David bendijo a su pueblo con lo que Dios es y tiene. Según el principio propio de la Biblia, el mayor bendice al menor (He. 7:7). Que David pudiera bendecir a su pueblo indica que él había alcanzado una estatura más elevada en vida (cfr. Gn. 47:7 y la nota).
