Véase la nota al encabezamiento de Sal. 32.

Véase la nota al encabezamiento de Sal. 32.
Sal. 3 título
En este salmo, en lugar de pedir a Dios que tenga misericordia de sus enemigos en Su fidelidad, David le pidió que los exterminase (v. 5), mientras que él mismo procuraba participar del disfrute de Dios en Su ayuda, sustento y salvación (vs. 1-4). Una persona espiritual no oraría de este modo. Se justifica que David, al tipificar a Cristo como combatiente victorioso (cfr. nota 1 Cr. 22:31a), pidiera a Dios que exterminase a sus enemigos; pero en lo que concierne a su propia vida espiritual, no era correcto que David aborreciera a sus enemigos y le pidiera a Dios que los destruyera. Esto es contrario a la naturaleza de la vida espiritual de las personas escogidas por Dios, e incluso va en contra de la santa palabra de Dios en el Antiguo Testamento en Pr. 25:21-22, pasaje citado por el apóstol Pablo en Ro. 12:20. Véase la nota Sal. 3:71.
O, verdad.
O, agradeceré a.