Véase la nota al encabezamiento de Sal. 32.

Véase la nota al encabezamiento de Sal. 32.
Sal. 3 título
En los vs. 1-2, 4-8, 16-18, 22-23b, David buscó experimentar la salvación de Dios. Al mismo tiempo, mientras se encontraba bajo la opresión de su enemigo, le pidió a Dios que se encargase de su enemigo (vs. 3, 9-15, 18-21, 23a). Su pedido no se basó en el principio de la misericordia y la gracia, sino en el principio del árbol del conocimiento del bien y del mal. Véase la nota Sal. 3:71.
Lit., un hombre conforme a mi propia valoración. En estos versículos David profetizó que Judas traicionaría a Cristo (Sal. 41:9; Jn. 13:18). David era un tipo del Cristo sufriente (véase la nota 1 R. 2:11). En las piadosas expresiones de sus complejos sentimientos respecto a sus sufrimientos por causa de la opresión de sus enemigos, David pronunció esta profecía, lo cual indica que la traición de Judas formaba parte de los sufrimientos de Cristo.
Otros dicen: Desolaciones les sobrevengan.
Es decir, el amigo traidor del v. 13.