Esto es según la Septuaginta. El texto en hebreo dice: vuestros líderes, vuestras tribus.
Esto es según la Septuaginta. El texto en hebreo dice: vuestros líderes, vuestras tribus.
Debido a que los hijos de Israel fueron rebeldes en el desierto, ellos estaban en tinieblas y, por ende, no entendieron lo que Dios estaba haciendo con ellos.
El pacto promulgado en los caps. 29—30 era el pacto que Jehová mandó a Moisés que hiciese con los hijos de Israel en la tierra de Moab, después de haberles proclamado nuevamente la ley y haberles hecho una advertencia con sus correspondientes bendiciones y maldiciones. Este pacto era adicional al que Dios hizo con ellos en Horeb, es decir, en el monte Sinaí. La advertencia servía de recordatorio para el pueblo, mientras que la promulgación del pacto confirmaba dicha advertencia.
Esto indica que debemos atender a lo que nos ha sido revelado y no escudriñar las cosas escondidas. En el caso concreto de los hijos de Israel, las cosas reveladas eran la ley, los mandamientos, los estatutos y las ordenanzas. Ellos debían atender a estas cosas a fin de poner por obra todas las palabras de la ley.
Una expresión idiomática del hebreo que denota la destrucción de todo lo que se encuentre en su camino.
O, maldición. Así también en los vs. 20-21.
Aquí raíz se refiere a una persona rebelde que se levanta de entre el pueblo, de manera similar a las personas mencionadas en Hch. 20:30.
La preocupación única de Dios con respecto a Israel era que ellos se apartaran de Él y sirvieran a los ídolos (Jer. 2:13; cfr. 1 Jn. 5:21). Esto constituiría un insulto para Dios y le obligaría a castigarlos severamente.