Aquí el monte implica la ciudad (véase la nota Sal. 48:12b), la cual representa el reino de Dios (cfr. Sal. 30:7 y la nota). Aunque el Señor tiene el derecho, el título de propiedad, que le da posesión de la tierra (v. 1), en la actualidad la tierra ha sido usurpada por Su enemigo. No obstante, en esta tierra usurpada está el monte de Jehová, el monte Sion (Sal. 2:6), el cual está completamente abierto al Señor y es completamente poseído por Él (vs. 1, 3, 7-10). Los vencedores, a quienes Sion tipifica (véase la nota Sal. 48:21b), son la cabeza de playa mediante la cual el Señor regresará para poseer toda la tierra (Dn. 2:34-35).
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