Es decir, el mar Muerto. La buena tierra está ubicada entre las aguas del mar Mediterráneo al oeste (v. 15) y las aguas del mar Muerto y el río Jordán al este. Que la tierra de Canaán, una tierra elevada (Ez. 20:40-42; 34:13-14; 37:22; Dt. 32:13), esté rodeada de agua, indica que está rodeada de muerte. Por tanto, la buena tierra tipifica al Cristo resucitado, quien fue levantado, elevado, de entre los muertos (cfr. Gn. 1:9). Véase la nota Nm. 34:121.
Al norte de la buena tierra no hay un río que sirva de límite, sino que está el monte Hermón, un monte elevado, el cual representa los cielos, desde donde desciende el rocío (Sal. 133:3). La buena tierra elevada junto con el monte Hermón representa al Cristo resucitado, quien ascendió a los cielos.