En Dios, Cristo es nuestra vida. Esta vida ahora está escondida, pero será manifestada. Entonces seremos manifestados juntamente con esta vida en gloria.
En Col. 2:20-23; 3:1-4 se nos revela el único camino y la única persona. El único camino es la cruz, el centro del gobierno de Dios, y la única persona es Cristo, Aquel que es preeminente y todo-inclusivo, el centro del universo. Fuimos salvos de las cosas negativas por medio de la cruz, y no por medio del ascetismo. Vivimos la vida escondida en Dios por medio de Cristo, y no por medio de la filosofía.
Cristo, quien es nuestra vida, es la porción asignada a los santos (Col. 1:12), la imagen del Dios invisible (Col. 1:15), el Primogénito de toda creación (Col. 1:15), el Primogénito de entre los muertos (Col. 1:18), Aquel en quien mora la plenitud de Dios (Col. 1:19; 2:9), el misterio de la economía de Dios (Col. 1:26), el misterio de Dios (Col. 2:2), la realidad de todas las cosas positivas (Col. 2:16-17), y el constituyente del nuevo hombre (vs. 10-11). Cuando tomamos al Cristo todo-inclusivo como vida y lo vivimos, experimentamos y disfrutamos todas Sus riquezas.
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