Se refiere a la vida eterna de Dios (Jn. 3:16; Ef. 4:18), que es ordenada por Dios como bendición sobre quienes habitan juntos en unidad en la vida de iglesia. El salmo 132 tipifica la vida de iglesia, en la cual Dios entra en Su reposo y nosotros obtenemos satisfacción y reposo en la morada de Dios. El salmo 133 tipifica el vivir de la iglesia, esto es, el vivir más elevado, en el cual los hermanos habitan juntos en unidad. Tal vivir hace que Dios venga a bendecirnos con el Espíritu que unge, con la gracia que riega y con la vida eterna.
Búsqueda