Las ocho visiones previas —que fueron visiones para dar alivio, consuelo y aliento— son confirmadas por la coronación del sumo sacerdote Josué, quien tipifica a Cristo en Su sacerdocio, y están vinculadas con Zorobabel, el gobernador de Judá (vs. 12-13), quien tipifica a Cristo como Renuevo de David en Su reinado (véase la nota Zac. 3:11a y la nota Zac. 3:81a). Cristo, tipificado en los vs. 11-13 por dos personas — Josué y Zorobabel—, es el único que desempeña ambos cargos, el del sacerdocio y el del reinado. En toda la historia, Él es la única persona apta para asumir las responsabilidades propias de estos dos cargos en la administración de Dios. Por tanto, en He. 7, Cristo es tanto el Sumo Sacerdote como el Rey, según es tipificado por Melquisedec (cfr. Gn. 14:18). Debido a que Melquisedec desempeñó ambos cargos, el del sacerdocio y el del reinado, él tipifica a Cristo como Aquel que ejercería tanto el sacerdocio como el reinado en la administración de Dios.