El cántico de Moisés, que indica el juicio triunfal de Dios sobre el enemigo de Su pueblo, alaba a Dios por Su juicio, lo cual se refiere al aspecto negativo, mientras que el cántico del Cordero, que indica la redención efectuada por Cristo y experimentada por el pueblo de Dios ante la presencia de su enemigo, alaba a Dios por la redención que Cristo efectuó, lo cual se refiere al aspecto positivo. Los vencedores tardíos tienen la posición de estar de pie sobre el mar de vidrio debido a dos factores:
1) el juicio de Dios sobre el enemigo
2) la redención que Cristo efectuó a favor del pueblo de Dios.