Bautismos, la misma palabra griega traducida lavamientos en He. 9:10 y Mr. 7:4, se refiere al lavamiento de los utensilios y las vasijas usadas para el servicio de Dios en el tabernáculo o en el templo (Lv. 6:28) y probablemente también al lavamiento de los sacerdotes (Éx. 30:18-21; Lv. 16:4). Este asunto, por supuesto, está relacionado con el trasfondo de los creyentes hebreos. Sin embargo, en principio es el mismo bautismo que el del Nuevo Testamento: ambos significan lavarse de las cosas negativas y terminar con ellas.
