Se refiere a una entidad corporativa que incluye a Jesús el Señor y a todos Sus creyentes. Saulo no tenía esta revelación. Él pensaba que perseguía a Esteban y a otros seguidores de Jesús, quienes estaban en el Camino, que él consideraba herejía (Hch. 24:14). No sabía que al perseguirlos, perseguía a Jesús, porque ellos eran uno con Jesús, al estar unidos a Él mediante la fe en Él. Saulo pensaba que perseguía personas en la tierra, sin saber que afectaba a alguien en el cielo. Le sorprendió muchísimo que una voz desde el cielo le dijera que le perseguía a Él y que Su nombre era Jesús. Para Saulo, ésta fue una revelación única en el universo, y por ella comenzó a ver que el Señor Jesús y Sus creyentes son una persona grande y maravillosa, denotada por el “me”. Esto le debió haber causado un gran impacto que afectó su futuro ministerio tocante a Cristo y la iglesia como el gran misterio de Dios (Ef. 5:32), y puso un fundamento sólido para su ministerio único.