La palabra griega está compuesta de dos vocablos, uno que significa conquistar o vencery otro que significa gente común, gente secular, o laicos. Por tanto, significa conquistar a la gente común, vencer a los laicos. Por eso, nicolaítas debe de referirse a un grupo de personas que se consideran superiores a los creyentes comunes. Indudablemente esto se refiere a la jerarquía adoptada y establecida por el catolicismo y el protestantismo. El Señor aborrece las obras, la conducta, de estos nicolaítas, y nosotros debemos aborrecer lo que el Señor aborrece.
Dios, en Su economía, tenía la intención de que en Su pueblo todos fueran sacerdotes que le sirvieran directamente. En Éx. 19:6 Dios dispuso que los hijos de Israel fueran un reino de sacerdotes. Esto significa que Dios quería que todos ellos fueran sacerdotes. Sin embargo, ellos perdieron el sacerdocio porque adoraron el becerro de oro (Éx. 32:1-6), y sólo la tribu de Leví, por su fidelidad a Dios, fue escogida para reemplazar a toda la nación de Israel como sacerdotes para Dios (Éx. 32:25-29; Dt. 33:8-10). Por consiguiente, hubo una clase mediadora entre Dios y los hijos de Israel. Esto llegó a convertirse en un sistema predominante en el judaísmo. En el Nuevo Testamento, Dios ha regresado a Su intención original conforme a Su economía, haciendo que todos los que creen en Cristo sean sacerdotes (1:6; 5:10; 1 P. 2:5, 9). Sin embargo, al final de los primeros días de la iglesia, en el primer siglo, los nicolaítas intervinieron como clase mediadora y estorbaron la economía de Dios. Según la historia de la iglesia, esto vino a ser un sistema que fue adoptado por la Iglesia Católica Romana y que ha sido conservado por las iglesias protestantes. Hoy en día, la Iglesia Católica Romana tiene un sistema de sacerdotes, mientras que las iglesias estatales tienen un sistema clerical y las iglesias independientes, el sistema pastoral. Todos estos sistemas constituyen una clase mediadora que anula el sacerdocio universal de todos los creyentes. Así que, existen dos clases distintas: el clero y el laicado. Sin embargo, en la vida apropiada de iglesia no debe haber clero ni laicado; todos los creyentes deben ser sacerdotes de Dios. El Señor aborrece dicha clase mediadora, porque ésta destruye el sacerdocio universal en la economía de Dios.
Uno de los siete servidores mencionados en Hch. 6:5 se llamaba Nikolaos (gr.). En la historia de la iglesia no hay evidencia alguna que indique que este Nikolaos haya sido el primer nicolaíta.