El árbol del conocimiento del bien y del mal representa a Satanás, quien es la fuente de muerte para el hombre (He. 2:14). También representa todo aquello que no es Dios, ya que todo lo que no sea Dios mismo —las cosas buenas, e incluso las bíblicas y religiosas— puede ser usado por Satanás, el insidioso, para traer muerte al hombre. Incluso las Escrituras que fueron inspiradas por Dios y la ley que fue dada por Dios, pueden ser usadas por Satanás como el árbol del conocimiento para traer muerte (Jn. 5:39-40; 2 Co. 3:6b).
El árbol de la vida hace al hombre dependiente de Dios (Jn. 15:5), mientras que el árbol del conocimiento hace que el hombre se rebele contra Dios y se independice de Él (cfr. 3:5). Los dos árboles dan origen a dos líneas —la línea de la vida y la línea de la muerte—, las cuales corren a lo largo de la Biblia y terminan en el libro de Apocalipsis. La muerte se origina en el árbol del conocimiento (v. 17) y culmina en el lago de fuego (Ap. 20:10, 14), mientras que la vida se origina en el árbol de la vida y culmina en la Nueva Jerusalén, la ciudad del agua de vida (Ap. 22:1-2).