La raíz de las palabras brea en este versículo y expiación en otros pasajes del Antiguo Testamento significa primordialmente cubrir. La brea aquí tipifica la sangre redentora de Cristo, la cual cubre el edificio de Dios por dentro y por fuera (Lv. 4:5-7; 6:30; 16:14-19; He. 9:21). La brea con la cual estaba cubierta el arca por dentro tenía como finalidad dar paz a Noé y a su familia (cfr. He. 9:14), mientras que la brea que recubría el arca por fuera tenía como finalidad satisfacer a Dios (cfr. Éx. 12:13). Noé y su familia fueron salvos del juicio del diluvio por la brea que cubría el arca, lo cual significa que los creyentes en Cristo son salvos del juicio de Dios por la sangre redentora de Cristo (Ro. 5:9).
Para que la brea que cubría el arca fuese eficaz, Noé y su familia tenían que estar dentro del arca, o sea, en unión con el arca. Asimismo, a fin de aplicar la redención efectuada mediante la sangre de Cristo, tenemos que estar en Cristo, o sea, en unión con Él al creer en Él (Jn. 3:16; 1 Co. 1:30; Ef. 1:7). Véase la nota Gn. 3:212a, la nota Éx. 12:222 y la nota 1 Jn. 2:22.